Moog. La aventura del sonido
¿Hay alguien en este planeta al que deban rendir pleitesía al mismo tiempo bakalas, fibers y seguidores de Emerson, Lake & Palmer? ¿creen que ello es posible? La respuesta es sí…piensen, piensen… (bakalas absténganse de hacerlo, o les reventará la neurona)…la solución del enigma responde a un nombre extraño, pero conocido para los lectores de esta página: Robert A. Moog, el legendario inventor de los sintetizadores que llevan su nombre.
Por desgracia, el sr. Moog está de actualidad porque hoy mismo nos ha llegado la triste noticia de su fallecimiento, a la edad de 71 años, víctima de un tumor cerebral. Desde Frecuencia Crítica queremos dedicarle unas breves líneas como nuestro pequeño homenaje al hombre que posibilitó que nuestros cerebros volaran a lugares hasta entonces desconocidos; hagamos, por tanto, un poco de historia.
Robert Moog era un joven estudiante de física en la Universidad de Columbia que a finales de los 50´ -principios de los 60´ se dedicaba a hacer lo mismo que todos los estudiantes del mundo (es decir, ir detrás de las chicas) pero con un hobby un tanto peculiar: construir sintetizadores Theremin, unos cacharros fascinantes que funcionaban sin necesidad de ser tocados, moviendo las manos entre dos antenas de metal de tal forma que según el movimiento el sonido es diferente, casi mágico…pero la tendremos la oportunidad de hablar en otra ocasión del funcionamiento y el sonido de este prodigioso invento.

Moog manipulando su trasto
Moog comercializaba los Theremin que construía de una forma divertida; vendía las piezas a 49,95 dólares, incluyendo un manual de montaje (si yo tuviese que ensamblar uno de esos bichos me temo que terminaría sonando como el disco de Mbenge Mota), y lo curioso es que el negocio le iba bien. Pero el genio tenía otras ideas; por aquel entonces, lo más revolucionario en sonido era otro invento surrealista llamado MK2, un modelo experimental de sintetizador cuyo funcionamiento mejor no describir. Con sólo ver la foto adjunta se pueden hacer una idea de las dimensiones y la complejidad del bicho (ocupaba toda una habitación y medía cinco metros de ancho por dos de alto), cuyo coste de fabricación fue de unos 100.000 dólares. Evidentemente, aun faltaba mucho para que el impresentable de King Africa le diese a un botón y sonase su “Paquito el Chocolatero” , y no creo que el cacharro ese fuese demasiado manejable, además de que el precio no es que estuviese precisamente de oferta.

El Mk2…para colocarlo de adorno en el vestíbulo.
Nuestro hombre pensó que él podía hacer un chisme mucho mejor, con mayores posibilidades de aplicación; así, en 1965 presentó en sociedad a su “pequeño”…el Moog, un enorme armario que conectaba los distintos circuitos que generaban y filtraban el sonido mediante cables intercambiables, en plan centralita telefónica, para crear sonidos diferentes. Su coste, sensiblemente inferior al del MK2…11.000 dólares de nada. Una miseria. Aun así, los snobs de la época (que también los había, a pesar de que no había nacido la gran revista de referencia para ellos, la inigualable Snob´s world) se interesaron por experimentar con el nuevo invento, y así nacieron lo que podrían llamarse primeros discos de pop electrónico de la historia: “The In Sound From Way Out” y “Kaleidoscopic Vibrations: Spotlight On The Moog”, cuyos responsables eran un tal Jean Jacques Perrey y un tal Gershon Kingsley respectivamente. Se trataban de versiones de cancioncillas populares con el sonido del Moog, más como curiosidad que como otra cosa (como ustedes comprenderán, no los he oído en mi vida. Según el test de Snob´s World, sigo en la categoría de snob frustrado de por vida).

El Moog modular, el padre de la familia
La gran revolución llegaría con la interpretación que un estudiante de Princeton llamado Walter Carlos hizo de la obra de Joan Sebastián Bach utilizando el Moog, publicada en 1968 en su disco “Switched on Bach”, y que llegaría a ser un considerable éxito de ventas para la época. Walter Carlos tuvo que dejarse las neuronas para conseguir que aquella cosa sonase como una orquesta (se trataba de un sintetizador monofónico), pero el esfuerzo mereció la pena; en este caso sí puedo decir que he escuchado el disco, y que al menos pasará a la posteridad como un documento sonoro de indudable valor. Como dato curioso, y aunque tiene más que ver con “Aquí hay tomate” que con el legendario Moog, comentaremos que si alguien de ustedes intenta ponerse en contacto con Walter Carlos lo tiene difícil, porque Walter ahora es …Wendy.

Wendy Carlos, antes Walter
A partir del trabajo de Walter-Wendy, todo el mundo deseaba tener un Moog al lado de la chimenea; Beatles, Mick Jagger, etc sucumbieron a los encantos del nuevo sonido, si bien Mick Jagger decidió volver a la senda de “You can´t always get what you want” y vendió su chisme a Tangerine Dream, que a su vez convencieron a Kraftwerk para hacerse con otro de esos cacharros. El problema del Moog, por otra parte, era fácil de intuir; era demasiado grande y pesado como para llevárselo de gira, además de que tampoco es que lo regalaran al comprar un kilo de detergente. Robert Moog era consciente de ello, así que empleó su supina inteligencia en reducir el tamaño del bicho…como resultado, en 1970 tuvo lugar la presentación en sociedad del Minimoog: el primer sintetizador portátil, el chisme definitivo.
El Minimoog tenía la enorme ventaja de que era fácilmente transportable, con lo cual todos los grupos de la época que deseaban experimentar algo más que con el LSD querían tener uno. Se fabricaron concretamente 12.242 originales, que hicieron las delicias de sus afortunados propietarios, y su sonido cálido y vibrante se puede encontrar en buena parte de los discos grabados en el período 70-75. El período de gloria del gran Robert A. Moog.

El Minimoog, la joya de la corona
Pero no todo iba a ser tan fácil; otras compañías (Roland, Arp, etc), basándose en los diseños de Moog, crearon una nueva gama de sintetizadores con prestaciones más o menos similares y a un menor precio; Moog diseñó entonces su último cacharro, el Micromoog, el más barato y pequeño de todos, pero ya era tarde: agobiado por las deudas, perdió el control de su propia empresa en 1977, dejando de fabricar sus singulares inventos. No obstante, y gracias al revival sonoro que ha tenido lugar en los últimos años, en 1998 los actuales propietarios de los derechos comenzaron de nuevo la producción del Minimoog, si bien los nuevos trastos pueden carecer del glamour de los originales. Las últimas décadas han visto el nacimiento de todo tipo de trastos, a cual más sofisticado, capaces de generar infinitos sonidos…no obstante, siempre perdurará en la memoria el sonido y el encanto de las creaciones de Moog.
Robert Moog dedicó el resto de su vida a vender theremins y dar conferencias acá y allá; concretamente, en el año 2004 ofreció su última conferencia en España en Barcelona, en el seno de las actividades propias del Sónar. Si existe algún afortunado en la sala que viviera ese momento, le rogamos comparta con nosotros sus vivencias.
Descanse en paz, Sr. Moog. Seguro que Dios está ahora mismo probando ruidos.
Ninette
Ejem…parece que últimamente los publicistas españoles no andan muy sobrados de ideas; después del Bustamante y su plagio visual del “Grace” de Jeff Buckley (sí, han leído bien, mis queridos fans del triunfito….PLAGIO), ahora le toca el turno al equipo de Garci y su último tostón, “Ninette”, que no sé qué les parecerá a ustedes, pero a la vista de la foto tengo la leve impresión de que se han inspirado “ligeramente” en el anuncio de la colonia esa.
En cuanto a la película en sí, que vamos a contar; si unimos el talento del director para hacer películas donde no se cuenta absolutamente nada, las cualidades como felatriz de la Pataky y que la historia más que en la obra de Miguel Mihura parece basada en el físico de esta señorita, nuestra recomendación es que se compren otra colonia, perdón, busquen otra sala de cine. Saldrían ganando, y además, no olerían a rancio.
Snob’s World. Num 1 Año 0
En este número de Snob’s World:
- Mbenge Mota nos enseña cómo construyó su último disco.
- Visionamos cuidadosamente la película iraní calificada como el mejor film de las últimas décadas.
- Dokaka escribe su primer libro.
- Pequeño viaje a Albares
- Test: ¿Eres lo suficientemente snob?

Pinche aquí para ver la portada en grande
ZAPATILLAS RUIDOSAS; EL MUNDO DE MBENGE MOTA
Mbenge Mota nació en Zimbabwe y aprendió a tocar las maracas con 12 años en un desconocido pueblo español. Un día, decidió hacerse músico.
En su repertorio podemos encontrar tres discos; “Un snob más”, “Una montaña entre el cielo el infierno la vida la muerta y el astigmatismo” y el último, que acaba de publicar, “zapatillas ruidosas”.
“Me sentía muy solo después de mi segundo disco y decidí marcharme a mi país y recluirme en un llano solitario… entonces se me ocurrió hacer lo que nadie ha hecho hasta ahora”.
El disco se compone de un sofisticado instrumento, el roce de la planta de sus pies con las zapatillas de estar por casa de su abuela. Su peculiar técnica consiste en rozar suavemente con los talones unas zapatillas, lo que proporciona un suave y salvaje ruido snob; para ello se ha operado los talones 459 veces, hasta dar con la forma adecuada para lograr ese sonido.
Otro detalle importante: la zapatilla debe ser de versace.
Un disco genial
Puntuación:
5/5
EL ESPLENDOR IRANI
Hace tiempo que Irán nos ofrece las mejores películas, todas ellas se componen de una calidad atronadoramente brutal. En especial “El atardecer junto a los campos de amapolas” del afamado director Ahmed Yusuf (autor de otras maravillas como “años de sequía” o “frustraciones desérticas”), cuya escena más famosa en la que se ve a unos niños persiguiendo a una rana por una acequia, con la rana en primer plano respirando durante 48 gloriosos minutos como metáfora de la vida y la muerte ha dado mucho que hablar en las más altas esferas del mundo snob.

Una obra maestra de obligada visión. Genial
Puntuación:
5/5
DE MÚSICO A ESCRITOR
Dokaka ha reinventado el concepto de literatura…lo ha elevado hasta alcanzar cotas que parecian imposibles hace unos años…
Y es que el ayudante de Björk en su GENIAL disco medúlla ha sacado su primer libro “cacofonías hasta el infinito”, compuesto por 368 páginas que contienen únicamente la palabra singfolsenjander.
El autor comentó en circulos intelectuales a un grupo de snobs que pretende hacer una recreación de la transición humana por el océano de la vida.
La lectura pública de su obra en la universidad de Cambridge, ante un auditorio abarrotado, dio lugar a escenas de histerismo entre los extasiados fans que causó desagradables incidentes.
Una GENIAL obra que merece ser leída detenidamente.
Puntuación:
4/5.
ALBARES, TIERRA DE ENSUEÑO
Datos:
La guardia civil viste de armani.
Moscas autóctonas y exclusivas para snobs.
SOY SNOB ¿Y QUÉ?
¿Eres suficientemente snob?
1- Película que se ha quedado más estancada en la historia:
a) La naranja mecánica. (10)
b) Lost in translation. (0)
c) La hora de la vida o la muerte (5)
2- Corte de pelo ideal:
a) Corto, más largo por delante que por detrás. (5)
b) A lo cenicero (0)
c) Tintado de distintos colores, con pinchos, irregular, ondulado, pero siempre, siempre, estupendo. (10)
3- Gafas ¿sí o no?
a) Lentillas, por supuesto. (0)
b) Me da igual. (5)
c) Gafas de pasta de colores, es lo más in. (10)
4- Una camisa adecuada para una tarde de domingo en Marbella:
a) Una camisa de algodón de las montañas del Caúcaso llena de chapitas con el conejito de playboy, chicas de los años 50 y grupos indies. (10)
b) De diseño exclusivo en látex y aluminio. (5)
c) Una con la cara del neng. (0)
5- Color preferido:
a) Azul metalizado con lunares rosa y dibujitos en blanco del índice bursátil de Wall Street. (10)
b) Negro azulado a rayas rojas perpendiculares con reflejos dorados. (5)
c) Gris perfecto. (0).
Puntuaciones:
(Suma los números entre paréntesis de las respuestas que has marcado y mira tus resultados)
De 0 a 15. Snob frustrado. Te queda mucho por aprender, tienes miedo por mostrar tu auténtico espíritu, no llegarás a ser un snob si no te esfuerzas, leéte el libro de Dokaka y las sencillas normas para el snob publicadas en el reglamento del snob póstumo.
De 20 a 35. Por el buen camino. Eres casi un gran snob, solo te falta madurar, pero con el entrenamiento que llevas hasta ahora, serás el snob del año.
De 40 a 50. Snob póstumo. Has llegado al punto álgido de nuestra especie, puedes sentirte orgulloso y de hecho lo sientes de llevar el estandarte de nuestra cultura. Enhorabuena.
Estigmas urbanos
Andar por las calles de la gran ciudad es un entretenimiento de gran valor, el observar la variopinta cantidad de gente, uno puede hacerse una idea de lo diferentes que somos entre todos y lo colorido que resulta el mundo.
Pero la naturaleza del hombre va mucho más allá, y no conforme con su propia libertad e indenpencia tiende a unirse a grupos sociales que compartan con él gustos o ideas que no sean contradictorias con las de uno mismo. Es posible que de ahí, surjan los limitados pensamientos clasificatorios que dediquen su existencia en hacer burdas divisiones entre personas y aplicarles ciertos valores y actitudes que supuestamente todos los componentes del grupo comparten.
El problema no reside ahí, ya que esta clasificación no es más que un mero mecanismo que le hace la vida más fácil a los seres “sociables” que habitamos en este lado de la galaxia, incapaces de ver nada si no está enmarcado correctamente en cada carpeta con su correspondiente sustantivo de habitual uso (nada de complicaciones), el problema en realidad reside cuando estas clasificaciones se convierten en prejuicios.
Los distintos grupos que podemos encontrar en las calles dedican parte de su existencia no a compartir sus elementos comunes, si no a estigmatizar al grupo cuyos elementos son contrarios a los suyos.
Y lo peor es cuando se hace apología de ello.
Eso es lo que pudimos observar en un artículo publicado en el periódico “Qué” el miércoles 1 de junio de 2005 acerca de las tribus urbanas, supuestamente actuales. El problema reside en el error, tanto de la información de los orígenes de los grupos a los que se refiere, como de la información de las (supuestas) características de los grupos, como de los grupos en sí, puesto que hablan de grupos que a día de hoy es casi imposible de ver por las calles de nuestras ciudades y omiten algunos que son, más o menos, omnipresentes.
Según las redactoras de este bochornoso artículo, la creación de estas “tribus” (como las llaman) es la responsable del acoso escolar, sin llegar a plantearse que un problema de esta índole no se puede limitar a una simple clasificación grupal que, por otra parte, siempre han existido desde que el hombre convive en sociedad.
Las “brillantes” redactoras parecen haber nacido adultas y madres, porque al parecer, no comprenden el espíritu rebelde de los adolescentes. Los grupos sociales siempre han existido, es más, existen en cualquier franja de edad, solo que de diferente forma. La generalización es un método muy recurrido.
El comportamiento adolescente se caracteriza por una desvinculación de la familia y un mayor apego al grupo de amigos que, al contrario que sus superiores, no limitan sus ansias de libertad y ganas de explorar todos los ámbitos a su alcance. La llamada “edad del pavo” (en la que uno se lleva bien con sus amigos, pero no con el resto de personas que, a su parecer, no le entienden ni le apoyan, ni siquiera se llevan) es una etapa por la que todos los seres humanos hemos pasado, aunque según estas señoritas, esto solo es típico de unas tribus urbanas que existen en la actualidad.
Algo en lo que sí podemos estar de acuerdo es que gran parte de culpa de ciertos comportamientos de los adolescentes (estén vinculados o no a una de las tribus que éstas señoritas promueven) es de los padres, ya sea por el tipo de vida que tan de moda está últimamente o por no saber abarcar o entender que ciertos comportamientos o el distanciamiento familiar es, por llamarlo de alguna manera, normal en la conducta de esa edad.
Además, basan la relación de los padres con sus hijos en normas y castigos, sin saber que el castigo y las normas ante los adolescentes son totalmente contraproducentes. Inevitablemente, siempre tenderán a hacer lo contrario… y es entonces cuando los padres no saben actuar.
Para concluir la parte introductoria añaden que el problema reside sobretodo en los pueblos. Quizá tiene algo que ver con que el número de habitantes son muchos menos que en una ciudad y por lo tanto, la diferenciación es mucho mayor.
Y pasando a lo más espeluznante y vergonzoso del artículo. La clasificación que hacen estas señoritas de las tribus urbanas existentes es algo tan absurdo que no podemos dejar de comentarlo.
Con el título de “Si tu hijo viste así es que es de estas tribus” prosiguen a clasificar cuatro grupos, algunos de ellos, ya obsoletos y con características distintas a las de sus orígenes.
Los punkies. Para empezar, no es tan normal ver un punkie por la calle. Según este artículo, este grupo iba matando gente por todas partes, haciendo apología de la violencia y utilizándola como un medio de vida, cuando más bien la característica real (igualmente criticable, por otra parte) era la agresividad (que, si miran en el diccionario, no es sinónimo de violencia).
Los siniestros. Según esta gente, este grupo nació con una fragmentación del punk, cuando en realidad, no tienen ningún lazo que los una con el movimiento punk, también se dice aquí que antes de ser siniestros fueron góticos y new romantics. Los new romantics flipaban con Spandau ballet, mientras que los siniestros (que no góticos) lo hacian con The cure y siouxie and the banshees.
Por otra parte, según esta “gran investigación”, solo los que tienen la tez pálida pueden pertenecer a este grupo. Es decir, señora, si su hijo es un poco morenillo, no se asuste si viste de negro y lleva cruces y ataúdes, que el grupo no le permitirá la entrada por no ser albino.
Además, diferencia muy bien dos clases de siniestros; los que cultivan la actividad cultural y los que prefieren la música y el ocio.
No se confundan, recuerden que la música es parte de la cultura, aunque la $GAE y el gobierno la vendan como artículos de lujo.
El rapero. Según estos señores, la vestimenta que suelen llevar los que pertenecen a este grupo es, sencillamente, para poder pintar grafitis. Esta generalización tan bestial debería ser desmentida por los propios “raperos”, no todos pintan grafitos y supongo que tampoco todos visten así. También dice que son agresivos cuando se les molesta.
¡¡Joder, tócale las narices a un pepero y a ver qué pasa!!
Les voy a copiar dos frases que ya se describen por sí solas:
Intereses: Se consideran artistas profesionales pero no tienen trabajo. Son cronistas sociales por naturaleza.
Los rockers. Según estas dos cultas, este grupo todavía está en vigor, cuando hace décadas que se extinguió. Son los Elvis de los años 50 (aunque según estos señores, el movimiento surgió en los años 60). Este grupo como tal no existe actualmente… ¿o acaso han visto ustedes a algún rocker con tupé, patillas, cazadora vaquera y botas camperas?
Yo desde luego, no.
Y esta es la clasificación que hacen las dos señoritas de las tribus urbanas… dejándose en el tintero a otras “tribus sociales” que en realidad, son mucho más peligrosas y alarmantes que un simple tío con un tupé y patillas. Estas señoritas se han dejado de lado a neo-nazis, skin-heads, mascachapas (muy famosos después del famoso neng de Buenafuente que nació como burla a estos y que este grupo ha tomado como un estandarte de su carácter… es decir, se ríen de ellos en su propia cara y encima colaboran), y todo un elenco de grupos que hacen apología de la xenofobia, el fascismo, la cultura del asentimiento y del no pensamiento, etc.
A mi, desde luego, no me alarma un joven que pinta grafittis, que viste de negro o que sueñe con los años 50. Me alarma más la maquinaria repetitiva, la poca decisión, la falta de información y las palizas indiscriminadas contra personas por el simple hecho de tener un color de piel distinto a suyo.
Visca the hispano-chinese republique [Gilipolleces de King Africa]
Miren esta foto atentamente:

No está retocada , ni se trata de una broma. Es king africa, con dos palmitos con lunares (supuestamente andaluces) rojos sobre amarillo, un vestido de luces en plan bata de ir por casa de color rojo intenso, el sombrerito de los toreros , unas gafas gigantes que probablemente sean marca Dior, una cara de demente y unas letras chinas.
En medio de todo este conjunto que combina elementos de la España folclórica con un aspecto que recuerda claramente a china (seguramente también a la más folclórica) nos encontramos que el color de las letras recuerdan ligeramente…. A LOS COLORES DE LA BANDERA DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA. Esto junto a predominio del rojo…
Un pastiche increíble, podríamos pensar que iconoclasta pero me reservo para mí los adjetivos que le dedicaría (tal vez se ofendan los fans, aunque insultemos a su asesor de imagen). Y lo mejor de todo es que la misma portada puede servir como gilipollez para España y como gilipollez para China.
Y ya que estamos hablemos de Paquiño el chocolatero. Una canción típica de las fiestas de pràcticamente toda España. Una canción divertida,festiva, que podríamos calificar de símbolo perfectamente por su arraigo. Viene un mequetrefe de nosedonde a añadir sus voces (horribles y malsonantes, es patético) a la canción original.
Esto NO es lo grave. Lo grave es que la gente pida y los dj’s pongan la canción de king africa en vez de poner la original como han estado haciendo hasta hace escasos meses (siempre era una canción indispensable en toda fiesta, almenos en Valencia).
Mañana nos ponemos nosotros a añadir berridos a la sexta sinfonía de Bethoveen a ver si arrasamos en las listas (con un poco de suerte nos pondrían en el “clásicos populares” ahora que son supermodernos). Incluso podriamos hacerle un remix a Il Divo (inefables). Sería el inicio de la nueva big thing española y acabaríamos de cabezas de cartel en el FIB en más o menos…… 3 ediciones.