APOTEÓSICO DEBUT DE Q-3: EL BAKALA MUTANTE

No todo está perdido.
Cuando el mundo musical parecía estar bajo los influjos venenosos de la SGAE, de incre-íbles Bisbales y King Africas desparramando toneladas de sudor por los sofás de la casa de Gran Hermano, un acontecimiento imprevisto ha hecho temblar los cimientos de la empresa de Luis Cobos.
Señoras y señores, recuerden, memoricen, integren este nombre en sus limitados discos duros orgánicos: Q-3.
Ustedes se preguntarán: ¿Quienes son Q-3?
¿Pero aún no han oído hablar de ellos? ¿Pero a qué dedican sus tardes de domingo? Corran ya a su tienda de discos e imploren al dependiente con cara de cordero degollado que busque entre sus cantidades ingentes de bazofia musical depositadas en sus mugrientas estanterias el disco debut de Q-3, llamado El bakala Mutante.
Pero antes de entrar en detalles acerca de las maravillas incluidas en esta ópera prima, hagamos un poco de historia.
Q-3 es un grupo nacido de las más repugnantes cloacas del planeta, compuesto por siete sujetos fichados por el FBI y considerados más peligrosos que McGiver haciendo turismo en el Ikea. Cada individuo aporta dosis ascendentes, descendentes y letales de psicosis manifestadas en letras de un alto contenido pornográfico y vitamínico (del tipo B-1 B-2, y por supuesto, Q-3). La integración de estas siete personalidades da como resultado un prodigio musical políticamente incorrecto (no apto para niñas con minifalda-cinturón e idiotas en potencia) cuya primera descarga en forma de donut tecnológico lleva por título “El Bakala Mutante”.
No se ha producido un debut más impactante desde “Cuatro gotas, esto son cuatro gotas” de Noé and the canoa’s. Las canciones que integran esta indiscutible obra de arte eleva al espíritu humano a la altura de un tercer piso sin ascensor, otorgan vuelos mentales en caída libre sin colchoneta, revuelven los estómagos como una cena romántica con beso incluido a Carmen de Mairena.
Sus corazones ya no serán los mismos después de haber disfrutado de “El Bakala Mutante”. Sus atrevidas melodías y la profundidad de sus letras se grabaran instantáneamente en lo más recóndito de sus almas.
Y no, no podrán deshacerse de ellos ni aunque se laven con mistol y estropajo metálico de oferta.
Dénle al botón play de su equipo y quedarán atrapados para siempre.
Sin salida.
El disco se compone de 17 canciones cuyos títulos son:
1.- El Bakala mutante. El megahit cuyo estribillo (mutando, mutando, mutando de vez en cuando) se repetirá insaciablemente en sus cuerdas vocales.
2.- NUNCA me paso de parada.
3.- Manifiééééstate sapo.
4.- Romingo de damos.
5.- ¿Dónde coño está la puta falla?
6.- Zapatería de día, bar de lesbianas de noche. El estribillo lo dice todo: Eso es una zapatería. No, eso es un bar de lesbianas. Pone zapatos y complementos, que te calles y metámonos dentro.
Un viaje a la diversión desenfadada de la noche y un misterio a resolver.
7.- Antes congelada que sensilla (una oda a las minifaldas-cinturón y plagiada despiadadamente por la niña insolente de eurojunior).
8.-Me quiero y me gusta como soy. Una maravilla sonora que además actúa como canción de autoayuda potenciando la autoestima de cada uno. (Me quiero tanto que me he hecho mi propia falla. Y a falta de nombres, le he puesto Sandra. Como yo, como yo.).En el disco, además, se podrá encontrar una pegatina en blanco con forma de corazón donde uno pueda escribir su nombre y pegarsela en la frente, el culo… etc. Un detalle significativo.
9.- El vibrador vribando.
10.- Arròs caldós with fesols and naps. (Subtitulada en castellano, inglés, spanglish, valencianglish, zulú y swahili).
11.- La Pezonza.
12.- El museo de la cabina inaccesible. Una letra para recordar que en este país existen muchas maravillas por descubrir: No se puede pasar, la valla no se puede derribar, vas a tener que pagar si la quieres admirar. Inaccesibleeeeeeeeeeeeeeeeeee, es imposibleeeeeeeeeeeeeeeeeee.
13.- The most beautiful patio Un himno a la cultura subvencionado por el Ministerio de Yolofirmotodo y cuyo estribillo nos augura un éxito de ventas incuestionable: Y es the most beatiful patio, y the most beatiful bolsa de basura, y the most beatiful saco de guano, y the most beatiful tendedero y escaleraaaaaaaaaaaaaaaaaa.
14.- Cerrado: Fractura de pierna Una canción estilo Barrio sésamo que te enseña las partes del cuerpo: Izquierda o derecha, izquierda o derecha.
15.- Tapas Juan and much more paella. (Subtitulada)
16.- Esperando a ser sentados.
17.- La discomovil de los peces bakalas (mutantes). (versión de El Bakala Mutante incluida en el disco y que formará parte del primer single que se editará en los próximos meses).
Seguiremos informando de las andanzas de este gran grupo y esperemos ansiosos la oportunidad de verlos en directo. No se lo pierdan o lo lamentarán el resto de sus vidas.
¡¡Háganse con “El Bakala Mutante” YA!!
Falsa Alarma
Afortunadamente, todo fue una falsa alarma.
Cuando la señorita Tori Amos nos dijo que en su próximo disco iba a utilizar voces gospel, nos asustamos tanto que a punto estuvimos de escondernos bajo la cama imaginándola cual Woopy Goldberg descolorida y disfrazada de monja.
El susto se hizo mayor cuando vimos la horrorosísima portada de The Beekeeper.
Afortunadamente, podemos declarar a los cuatro vientos, que la portada no se corresponde con la calidad musical del interior.
El disco es bueno.
Eso sí, no les voy a discutir que la portada es horrorosa, terriblemente fea, de una antiestética espeluznante y que “acojona” al más valiente.
Las canciones de este disco, mayoritariamente, suenan muy a Scarlet’s Walk, tanto en el plano musical como vocal, donde versan nuevamente los coros ensoñadores que bordan una canción ya hermosa a priori.
Hermosuras como Parasol, sleep with butterflies, Martha’s foolish ginger, Jamaica Inn… básicamente la mayor parte del disco.
Afortunadamente para unos oídos como los míos que desde que fueron formados en el cuerpo de mi madre ya se habían peleado con las voces gospel, no abusa demasiado con los coritos que aportan lo que suelen aportar la mayoría de veces… nada. También cabe destacar que, en general, Tori ha sabido llevarlo a su terreno y que no se ha vendido al “sister act” tan fácilmente.
Pocas son las canciones que utilizan este tipo de coros, pero entre ellas podemos encontrar interesantes canciones como Cars and guitars (que podeis escuchar en la radio de Frecuencia Crítica) con un desarrollo vocal por parte de Tori brillante y con una música muy buena destrozada por el “chanchanchanchanchanchan” del principio. Lo sentimos, pero da grima y desprestigia la canción.
Y “Witness”, una canción musicalmente muy interesante destrozada por las insoportables voces gospel… es el socabón del disco, pero no mala, no me malentiendan.
Sin embargo, debemos hacer una reclamación urgente. Por favor, por favor, por favor, dejen ya de experimentar con berridos guturales, gospel, coros de niños angelicales a punto de tomar la comunión, ladridos de perro, sonidos guturales e insoportables insultos y burlas a oídos inteligentes como los míos.
Gracias por mi parte.